Rotula desplazada rodilla

Tratamiento de la luxación rotuliana

Una rótula dislocada se produce cuando la rótula que se asienta sobre la parte delantera de la rodilla se sale de su ranura en el extremo del hueso del muslo (fémur), llegando a descansar en el exterior de la articulación de la rodilla. Esto puede provocar el estiramiento o el desgarro de los ligamentos y tendones de soporte. Normalmente, la rótula se desliza suavemente sobre la ranura de la articulación cuando se dobla o endereza la pierna, pero si la rótula está dislocada, es posible que no pueda doblar o enderezar la pierna. Una rótula dislocada es una lesión común que puede tardar unas 6 semanas en curarse. Si se ha dislocado la rótula una vez, es mucho más probable que se disloque en el futuro.

Tras una luxación de rótula, el ligamento patelofemoral medial puede desgarrarse. Este es el ligamento que sujeta la rótula a la parte interior (medial) de la rodilla. Una vez desgarrado, puede que no se cure con el mismo nivel de tensión que antes. Esto puede provocar una luxación recurrente de la rótula.

Algunos cirujanos están empezando a recomendar la cirugía preventiva para reparar el ligamento patelofemoral medial (MPFL) después de la primera luxación de rótula. Esto se debe a que las luxaciones repetidas pueden dañar el cartílago, lo que conlleva un mayor riesgo de artritis.

Nivel de dolor de la rótula dislocada

La rótula se encuentra en la parte delantera de la articulación de la rodilla. Cuando la rodilla se dobla y se endereza, la rótula se desliza hacia arriba y hacia abajo en una ranura en la parte delantera de la rodilla. Un golpe directo en la rodilla, como una caída o un accidente, puede empujar la rótula fuera de la ranura o dislocarla. La rótula también puede dislocarse cuando la rodilla se tuerce al hacer deporte o jugar.

Una rótula dislocada puede ocurrirle a cualquier niño o adolescente que se dé un golpe o una torsión en la rodilla. Algunos niños tienen condiciones que los hacen más propensos a dislocarse la rótula. Por ejemplo, algunos músculos de la pierna son más fuertes que otros o los ligamentos están sueltos (bandas de tejido que mantienen los huesos unidos en las articulaciones).

A menudo, los médicos pueden detectar una rótula dislocada haciendo preguntas y observando la rodilla. Las radiografías no son necesarias para el diagnóstico, pero se realizan cuando la rótula vuelve a estar en su sitio para comprobar si hay pequeñas fracturas en el hueso. Éstas pueden producirse cuando la rótula se sale de su ranura y vuelve a su sitio.

Una persona con una rótula dislocada necesita atención en el hospital de inmediato. Después de administrar un analgésico, el médico u otro profesional de la salud deslizará suavemente la rótula hacia su lugar mientras endereza la pierna. Esta rápida maniobra se denomina reducción. A continuación, pedirán una radiografía para comprobar si hay fracturas.

Tratamiento de la luxación rotuliana recidivante

La rótula se sitúa en la parte delantera de la articulación de la rodilla. Al doblar o enderezar la rodilla, la parte inferior de la rótula se desliza sobre una ranura en los huesos que componen la articulación de la rodilla.Más información sobre su lesión

La rótula puede salirse de la ranura cuando se golpea la rodilla desde un lado.La rótula también puede deslizarse fuera de la ranura durante el movimiento normal o cuando hay un movimiento de torsión o un giro repentino.La subluxación o dislocación de la rótula puede ocurrir más de una vez. Si las subluxaciones siguen produciéndose y no se tratan, es posible que sienta menos dolor cuando se produzcan. Sin embargo, la articulación de la rodilla puede resultar más dañada cada vez que se produzca. Qué esperar

Es posible que le hayan hecho una radiografía de la rodilla o una resonancia magnética para asegurarse de que el hueso de la rótula no se ha roto y de que no hay daños en el cartílago o los tendones (otros tejidos de la articulación de la rodilla).Si las pruebas muestran que no tiene daños:Si la rótula está dañada o es inestable, es posible que necesite una intervención quirúrgica para repararla o estabilizarla. Lo más habitual es que su médico le remita a un cirujano ortopédico. Alivio de los síntomas

Caminar después de una luxación rotuliana

La rótula se une al fémur (hueso del muslo) y a la tibia (hueso de la espinilla) mediante tendones. La rótula encaja en un surco en el extremo del fémur (surco troclear) y se desliza hacia arriba y hacia abajo cuando la rodilla se dobla y se endereza. La inestabilidad rotuliana se produce cuando la rótula se sale de este surco.

Hay dos tipos de inestabilidad rotuliana. La primera se conoce como luxación rotuliana traumática. Esta suele ser el resultado de una lesión en la rodilla. En una luxación rotuliana, la rótula es empujada completamente fuera del surco. El otro tipo de inestabilidad se conoce como inestabilidad rotuliana crónica. En este tipo, la rótula suele salirse parcialmente del surco. Esto se conoce como subluxación.

Su hijo puede experimentar dolor, hinchazón, rigidez, dificultad para caminar con la extremidad afectada, y/o sensación de pandeo, enganche o bloqueo en la rodilla. Por último, también puede haber una deformidad notable en la rodilla afectada.

La mayoría de los pacientes experimentan una sensación de que la rótula se ha desplazado o se ha movido de su sitio. Por lo general, la rótula vuelve a su sitio por sí sola, pero a veces es necesario volver a colocarla en la sala de urgencias.