Ojo vago en niños se cura

¿Qué causa el ojo vago?

La ambliopía, también conocida como “ojo vago”, es una visión reducida -no corregible con lentes- en un ojo que no ha recibido un uso adecuado durante la primera infancia. No hay ningún defecto anatómico visible. La ambliopía tiene muchas causas. La mayoría de las veces se debe a una mala alineación de los ojos del niño, como los ojos cruzados (estrabismo) o a una diferencia en la calidad de la imagen entre los dos ojos (un ojo enfoca mejor que el otro, lo que también se conoce como anisometropía). En ambos casos, un ojo se vuelve más fuerte, suprimiendo la imagen del otro. Si esta afección no se trata en la primera infancia, el ojo más débil puede quedar dañado de forma permanente. Con un diagnóstico precoz, la ambliopía puede tratarse y evitar la pérdida de visión.

La ambliopía se desarrolla porque cuando se gira un ojo, como en el caso del estrabismo, se envían dos imágenes diferentes al cerebro. En un niño pequeño, el cerebro aprende a ignorar la imagen del ojo desviado y a ver sólo la del ojo mejor.

Del mismo modo, cuando existe una diferencia de potencia refractiva entre los dos ojos, el cerebro evita la imagen borrosa que forma el ojo con mayor potencia no corregida. Un grado moderado o alto de potencia refractiva presente en ambos ojos, cuando no se corrige a tiempo y adecuadamente, da lugar a la ambliopía.

Tratamiento del ojo vago infantil

Tradicionalmente, se ha pensado que el tratamiento del ojo vago debe comenzar antes de que el niño alcance los ocho años de edad, sin embargo, investigaciones recientes demuestran que incluso después de esta edad, el ojo vago puede tratarse con éxito. Dicho esto, cuanto antes se diagnostique la enfermedad, mejor será el resultado del tratamiento.

El primer criterio para tratar la ambliopía es asegurarse de que cada ojo tenga la mayor agudeza visual posible. La ambliopía que se desarrolla como resultado de un error refractivo subyacente suele responder bien a las gafas correctoras, que permiten al ojo vago obtener la mejor visión posible y “acostumbrarse” a ver el mundo con mayor claridad.

Según la investigación del Grupo de Investigadores de Enfermedades Oculares Pediátricas (PEDIG), el 77% de los niños con ambliopía refractiva mostraron una mejora de la agudeza visual a las quince semanas de llevar gafas correctoras.

Esta investigación indica que el tratamiento pasivo, utilizando únicamente gafas, puede mejorar la agudeza visual. Sin embargo, las gafas por sí solas no tratan el problema subyacente.    Por lo tanto, se suele prescribir un programa de tratamiento de terapia visual para reeducar las conexiones ojo-cerebro del ojo vago.

Síntoma de ojo vago

Cada año cientos de niños son evaluados y tratados en el Children’s National Hospital por ambliopía (“ojo vago”) y sus causas subyacentes. Los oftalmólogos pediátricos del Children’s National tienen una amplia experiencia en la identificación y el tratamiento de esta afección, que afecta al 4-5% de la población.

La ambliopía es casi siempre tratable si se detecta a tiempo. Con una mayor concienciación, la detección y derivación temprana de la visión, y el diagnóstico y tratamiento oportunos de la ambliopía, se puede recuperar la agudeza visual adecuada. Aprovechando su amplia experiencia, los oftalmólogos pediátricos de Children’s National diseñarán un plan de tratamiento individualizado para cada niño.

Todos los miembros del equipo de oftalmología pediátrica están capacitados para detectar, diagnosticar adecuadamente y tratar el estrabismo en niños y adultos. Obtenga más información sobre la División de Oftalmología y nuestras ubicaciones o llámenos al 202-476-3015.

Cirugía del ojo vago

La ambliopía (también llamada ojo vago) es un tipo de visión deficiente que se produce en un solo ojo. Se desarrolla cuando se produce un fallo en el funcionamiento conjunto del cerebro y el ojo, y el cerebro no puede reconocer la visión de un ojo. Con el tiempo, el cerebro depende cada vez más del otro ojo más fuerte, mientras que la visión del ojo más débil empeora.

La ambliopía comienza en la infancia y es la causa más común de pérdida de visión en los niños. Hasta 3 de cada 100 niños la padecen. La buena noticia es que el tratamiento precoz funciona bien y suele prevenir los problemas de visión a largo plazo.

Los síntomas de la ambliopía pueden ser difíciles de percibir. Los niños con ambliopía pueden tener una mala percepción de la profundidad, es decir, tienen problemas para saber si algo está cerca o lejos. Los padres también pueden notar signos de que su hijo tiene dificultades para ver con claridad, como:

En muchos casos, los padres no saben que su hijo tiene ambliopía hasta que el médico se lo diagnostica durante un examen ocular. Por eso es importante que todos los niños se sometan a una revisión visual al menos una vez entre los 3 y los 5 años.