Neumonia perro radiografia

Radiografías de neumonía por aspiración felina

La tos es una queja común en los perros. La lista de posibles etiologías es larga y puede dividirse a grandes rasgos en las siguientes entidades: infecciosa, alérgica, cardiogénica, traumática/tóxica y, por último, pero no menos importante, neoplásica. Hay que tener en cuenta que la diferenciación entre tos y arcadas puede ser difícil para el propietario. Además, la causa de la tos puede estar localizada tanto en el tracto respiratorio superior como en el inferior. Un estudio exhaustivo de la historia del paciente y un buen examen clínico son esenciales para planificar el procedimiento óptimo de diagnóstico por imagen.

Otro problema se observa en los pacientes geriátricos. ¿Qué grado de “alteración” sigue siendo normal? La mineralización del esqueleto bronquial y del parénquima pulmonar se observa a menudo en el perro que envejece. También la tráquea y la laringe pueden mineralizarse en perros de edad avanzada sin ninguna importancia clínica. En casos de obesidad, se puede observar un aumento generalizado de la opacidad torácica.

En el estudio clínico de la tos, la radiografía sigue siendo la modalidad de primera elección. La radiografía es eficaz, sensible, ampliamente disponible, relativamente fácil de realizar y bien tolerada, ya que la mayoría de las veces no es necesaria la sedación o la anestesia. Hay que mencionar que en varios países no se permite que el personal de contención permanezca en la sala de radiología durante la exposición. Esto implica el uso de sedantes. Dependiendo del fármaco utilizado, pueden inducirse alteraciones en el aspecto de las estructuras cardiovasculares que deben tenerse en cuenta al leer las películas.

Radiografías torácicas caninas

La neumonía por aspiración es, por desgracia, un hecho frecuente en los pacientes veterinarios, y se reconoce mucho más comúnmente en los perros que en los gatos. La lesión inicial (neumonitis por aspiración) se produce en realidad debido a la irritación química del ácido del estómago, con un alto riesgo de infección bacteriana posterior debido a la alteración del microambiente y a la posible aspiración de líquido contaminado y/o bacterias patógenas en la orofaringe. Aunque es probable que se produzcan eventos de aspiración menores con relativa frecuencia, los mecanismos de defensa normales (tos, depuración mucociliar y sistema inmunitario) protegen contra el desarrollo de la neumonía clínica. Cuando estos sistemas se ven perjudicados o abrumados, se produce la infección. En algunos casos, puede desarrollarse un síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA), con un empeoramiento del pronóstico y, a menudo, la necesidad de asistencia respiratoria.

El diagnóstico de la neumonía por aspiración suele hacerse sobre la base de los hallazgos radiográficos, en su mayoría un patrón pulmonar alveolar dependiente. Otros factores diferenciales a tener en cuenta son la bronconeumonía infecciosa, la hemorragia, la neoplasia, la atelectasia y la torsión del lóbulo pulmonar. El lóbulo pulmonar medio derecho es el más frecuentemente afectado, aunque los lóbulos pulmonares craneales también suelen estar implicados. Cuando se sospecha una aspiración, puede ser útil obtener una radiografía lateral izquierda, ya que esto aumentará la capacidad de detectar infiltrados en el lado derecho. No es infrecuente que los cambios radiográficos se correlacionen mal con el estadio y/o la gravedad de la enfermedad. Las radiografías también deben evaluarse para determinar la causa del evento de aspiración, incluyendo el megaesófago y la obstrucción gastrointestinal o la pancreatitis. La Figura 1 muestra los hallazgos radiográficos típicos del infiltrado alveolar del lóbulo pulmonar craneal derecho en un paciente con neumonía por aspiración, y la Figura 2 muestra al mismo paciente 24 horas después. Debido a la progresión de su enfermedad a pesar del tratamiento agresivo inicial y la sospecha de SDRA, este paciente requirió ventilación mecánica y 13 días de hospitalización en la UCI antes del alta.

Radiografías de los pulmones del perro viejo

La neumonía es una inflamación de los sacos de aire de los pulmones. Estos sacos de aire pueden llenarse de líquido o pus, lo que provoca la dificultad para respirar y la tos asociada a la enfermedad. La neumonía en los perros puede tener diferentes causas:

Los perros con neumonía también pueden mostrar intolerancia al ejercicio. Por ejemplo, puede que no les interesen las actividades que normalmente les gustan, como salir a pasear o jugar a la pelota, y que se cansen más rápido de lo habitual.

Si su perro está enfermo, el veterinario suele empezar la visita revisando su historial médico y realizando un examen físico de nariz a cola. Este examen incluirá la toma de la temperatura para comprobar si hay fiebre y la escucha atenta de los pulmones con un estetoscopio para detectar cualquier sonido anormal.

Es posible que el veterinario tenga que realizar otras pruebas diagnósticas para determinar qué es lo que ocurre exactamente, como análisis de sangre, de orina y radiografías de tórax y pulmones. Si parece que podría tratarse de una neumonía, su veterinario puede “lavar” la tráquea con líquido, lo que les permite recoger e identificar el tipo de bacteria que puede estar causando la infección. Su perro estará sedado o anestesiado durante este tratamiento.

Radiografía de neumonía por aspiración

Tanto si tu mascota tiene una tos leve como si le cuesta respirar, tu veterinario debe realizar radiografías torácicas (radiografías de tórax) para ver los pulmones. Estas imágenes nos dan información vital sobre lo que ocurre dentro del tórax. Pueden revelar un corazón agrandado, una inflamación o infección pulmonar, líquido o aire en el tórax donde no debería estar, e incluso masas.

En la imagen de la izquierda, la radiografía de tórax normal, los pulmones son agradables y de color oscuro/negro. Se puede ver el corazón delineado porque es más denso que los pulmones que lo rodean. En la imagen de la derecha, sin embargo, es extremadamente difícil ver el contorno del corazón y los campos pulmonares están “blanqueados”. Este es el aspecto de una radiografía de neumonía.

La neumonía se describe como una infección que provoca la inflamación de los pulmones. Puede ser en uno o varios lóbulos pulmonares. La neumonía puede estar causada por bacterias, virus, hongos, protozoos o parásitos. Los sacos de aire, o alvéolos, de los pulmones se llenan de líquido o pus. (¿Quiere refrescar la anatomía? Visite la página sobre el aparato respiratorio aquí).