Granada y cancer

Alimentos milagrosos que curan el cáncer

La granada es una fuente importante de varios compuestos bioactivos con propiedades beneficiosas. Como se describe ampliamente en la literatura, la granada puede considerarse un alimento funcional capaz de promover el mantenimiento de un buen estado de salud. El presente artículo de revisión resume las propiedades de la granada, como los efectos antioxidantes, antiinflamatorios, antienvejecimiento, prebióticos y anticancerígenos, así como su papel protector contra los trastornos metabólicos y las enfermedades cardiovasculares. La granada y sus fitocompuestos pueden prevenir el desarrollo de varias enfermedades crónicas. Además, la granada puede considerarse un complemento de las estrategias terapéuticas actuales, capaz de mejorar la eficacia del tratamiento estándar y reducir los efectos secundarios. Sin embargo, se necesitan más estudios para aclarar mejor los mecanismos de acción y los efectos sinérgicos de los fitoquímicos contenidos en la granada. Según los datos actuales, la granada puede ser una vía prometedora contra las enfermedades crónicas más comunes, incluido el cáncer.

¿Interfiere la granada con la quimioterapia?

Si una manzana al día no mantiene alejado al médico, su prima, la granada, podría hacerlo. Un estudio ha descubierto que una sustancia presente en las granadas puede ralentizar o incluso detener el crecimiento de los tumores de cáncer de mama. El estudio, que acaba de publicarse en Cancer Prevention Research, ha descubierto 10 fitoquímicos en las granadas que parecen inhibir el crecimiento de los tumores de mama sensibles a los estrógenos. (1) Los fitoquímicos, llamados elagitaninos, actúan bloqueando una enzima llamada aromatasa, que alimenta el estrógeno y desempeña un papel clave en el crecimiento de los tumores de mama. El elagitanino llamado urolitina B fue el que tuvo el efecto inhibidor más fuerte.

Las distintas frutas tienen diferentes mezclas de elagitaninos, y cada una de ellas proporciona un énfasis diferente en los beneficios. Mientras que la mezcla de elagitaninos de las frambuesas rojas parece especialmente adecuada para combatir el cáncer de colon, ahora parece que las granadas aportan beneficios especiales cuando se trata del cáncer de mama. El estudio también confirma lo que vengo diciendo desde hace años sobre el ácido elágico: que los beneficios para la salud de las granadas y las frambuesas están en los elagitaninos, no en el ácido elágico como ofrecen algunos fabricantes de suplementos.

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La granada (Punica granatum L) es una fruta milenaria que se cultiva principalmente en el oeste de Asia y en las regiones mediterráneas.  Antiguas anécdotas asocian el consumo de granada con beneficios para la salud. Debido a estos beneficios percibidos para la salud, la granada es a menudo etiquetada como un superalimento.

Los estudios in vitro e in vivo demuestran que las granadas contienen componentes con actividad antioxidante, antimicrobiana y antiinflamatoria. Sin embargo, el examen clínico sustitutivo de la asociación entre la granada y la prevención o el tratamiento del cáncer es limitado.

La evaluación de las propiedades anticancerígenas de la granada revela un fuerte potencial de ayuda en la prevención del cáncer. Las granadas contienen diferentes compuestos que pueden obstruir el desarrollo, el crecimiento y la propagación del cáncer. Las investigaciones sugieren vínculos beneficiosos entre la granada y varios tipos de cáncer, como el de mama, próstata, pulmón y colon.

La granada regula a la baja los genes necesarios para generar inflamación en todo el organismo. Estas alteraciones genéticas reducen la actividad de una molécula inflamatoria vital llamada NF-kB, que puede frenar o incluso evitar la formación de células cancerosas.

La granada y el cáncer de mama

Antecedentes: El extracto de granada (EP) es un extracto estandarizado de la fruta entera de la granada, una fruta con conocidas propiedades anticancerígenas. Materiales y métodos: Se utilizaron células humanas de cáncer de páncreas PANC-1 y AsPC-1 como modelos in vitro para probar los efectos del PE. Resultados: El tratamiento con PE indujo la detención del ciclo celular e inhibió la proliferación celular en las células PANC-1. El tratamiento con PE aumentó la proporción de células que carecen de expresión de CD44 y CD24, que se asocian con una mayor capacidad de iniciación de tumores, lo que demuestra que el PE alteró el fenotipo celular. El PE fue más eficaz para inhibir la proliferación de las células PANC-1 que la dosis de paclitaxel utilizada clínicamente. Se obtuvieron resultados similares en la línea celular AsPC-1. Los fitoquímicos individuales de la granada sólo fueron modestamente eficaces en la inhibición de la proliferación celular, lo que sugiere que los fitoquímicos no identificados son responsables del efecto inhibidor del PE. Conclusión: Estos datos sugieren que el PE es un candidato prometedor para nuevas pruebas preclínicas para el tratamiento del cáncer de páncreas humano.