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Ecografía del tiroides

La tiroides es una de las glándulas que pertenecen al sistema endocrino. Esta glándula con forma de mariposa se encarga de liberar hormonas en el torrente sanguíneo para controlar y regular muchas de las funciones diarias del organismo. Se sitúa justo debajo de la laringe y está formada por lóbulos derecho e izquierdo que forman un puente. Sin la tiroides, las regulaciones generales como la digestión, el impulso sexual y la función cardíaca cesarían.

Un nódulo tiroideo es un bulto que crece dentro de cualquiera de los lóbulos tiroideos o de varios lóbulos. Pueden ser sólidos o estar llenos de líquido. Cuando contienen líquido, se denominan quistes. Los nódulos tiroideos pueden permanecer del mismo tamaño o crecer con el tiempo y pueden progresar a distintas velocidades. Los nódulos tiroideos pueden ser benignos, es decir, no cancerosos, o malignos. Los nódulos benignos siguen suponiendo un riesgo y, si siente algún bulto en la zona de debajo de la garganta, es crucial que programe una cita con su médico.

La Asociación Americana de la Tiroides afirma que aproximadamente la mitad de la población estadounidense tendrá un nódulo tiroideo al llegar a los 60 años de edad. La mayoría de los nódulos tiroideos son benignos, pero eso no significa que deba tomar el suyo a la ligera todavía. Si siente por primera vez un bulto en el cuello, no se asuste. Primero, evalúe la situación y si alguna de estas condiciones se da de forma congruente, puede ser motivo de mayor preocupación.

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Un nódulo tiroideo es una protuberancia en la glándula tiroidea. Los nódulos tiroideos se detectan en aproximadamente el 6 por ciento de las mujeres y el 1 ó 2 por ciento de los hombres; se producen con una frecuencia 10 veces mayor en los individuos de edad avanzada, pero normalmente no se diagnostican.

Cada vez que se descubre un bulto en el tejido tiroideo, hay que considerar la posibilidad de malignidad (cáncer). Más del 95 por ciento de los nódulos tiroideos son benignos (no cancerosos), pero es necesario realizar pruebas para determinar si un nódulo es canceroso.

Los nódulos pueden estar causados por un simple crecimiento excesivo del tejido tiroideo normal, por quistes llenos de líquido, por una inflamación (tiroiditis) o por un tumor (ya sea benigno o canceroso). La mayoría de los nódulos se extirpaban quirúrgicamente hasta la década de 1980. En retrospectiva, este enfoque condujo a muchas operaciones innecesarias, ya que menos del 10 por ciento de los nódulos extirpados resultaron ser cancerosos. La mayoría de los nódulos extirpados podrían haber sido simplemente observados o tratados médicamente.

La tiroiditis crónica (enfermedad de Hashimoto) es una inflamación de la glándula tiroides que se desarrolla lentamente. Suele provocar una disminución de la función del tiroides (hipotiroidismo). La tiroiditis se produce cuando el sistema inmunitario del organismo destruye las células de la glándula tiroides. La tiroiditis crónica es más frecuente en las mujeres y en las personas con antecedentes familiares de enfermedad tiroidea.

Características del nódulo tiroideo maligno en la ecografía

Antecedentes El uso generalizado de técnicas de imagen ha llevado a una detección más frecuente de nódulos tiroideos y, aunque la mayoría son benignos, el riesgo de malignidad en un adulto oscila entre el 7% y el 15%. Los médicos de cabecera (MG) deben ser capaces de evaluar los nódulos tiroideos y derivar los casos cuando corresponda.

Objetivo El objetivo de este artículo es poner al día a los médicos de cabecera sobre el manejo de los nódulos tiroideos basado en la evidencia, con especial atención a los nódulos neoplásicos, al tiempo que se destacan los cambios significativos en las directrices de la Asociación Americana de Tiroides de 2015.

Discusión Los nódulos tiroideos son frecuentes en la población general. Diferenciar entre un nódulo benigno y uno maligno puede ser un reto, y las directrices comunitarias han estandarizado los procedimientos de investigación, gestión y seguimiento. Las pruebas clave para la estratificación del riesgo de los nódulos tiroideos incluyen la prueba de la hormona estimulante del tiroides en suero, la ecografía y la aspiración con aguja fina. Los médicos de cabecera deben conocer las últimas recomendaciones basadas en la evidencia para el tratamiento adecuado de un nódulo tiroideo.

Cuándo preocuparse por los nódulos tiroideos

ResumenLos nódulos tiroideos son extremadamente comunes y la gran mayoría no son malignos; por lo tanto, la discriminación precisa de una lesión benigna de una maligna es un desafío. La caracterización por ultrasonidos (US) se ha convertido en el componente clave de muchas directrices sobre nódulos tiroideos y se basa principalmente en la detección de características clave mediante US de alta resolución. El especialista en imágenes tiroideas debe estar familiarizado con los puntos fuertes y las limitaciones de esta modalidad y comprender los factores técnicos que crean y alteran las características de las imágenes. Los avances específicos en la ecografía de alta resolución se discuten con referencia a las características individuales del cáncer de tiroides y la enfermedad benigna. También se consideran las posibles funciones de la ecografía tiroidea tridimensional y el diagnóstico asistido por ordenador. La segunda sección ofrece una visión general de la evidencia actual en relación con la elastografía ecográfica tiroidea (USE). La USE es una técnica de imagen novedosa que cuantifica la elasticidad (rigidez) de los tejidos de forma no invasiva y tiene una utilidad potencial porque los cánceres causan rigidez en los tejidos. En los últimos años, se ha investigado mucho el valor de la USE tiroidea para distinguir los nódulos benignos y malignos. Los resultados preliminares de múltiples estudios piloto y meta-análisis son prometedores y sugieren que la USE puede aumentar el detalle anatómico proporcionado por la ecografía de alta resolución. Sin embargo, su papel definitivo sigue siendo controvertido y se discute.