Discopatia degenerativa l5 s1 soluciones

Ejercicios para la enfermedad degenerativa del disco l5-s1

Una rutina de ejercicios regular es casi siempre un componente básico de cualquier programa de tratamiento de la enfermedad degenerativa del disco. El movimiento y el ejercicio de la columna vertebral aportan varios beneficios importantes, como la reducción del dolor, el suministro de nutrientes a la columna vertebral para nutrir los discos, los músculos, los ligamentos y las articulaciones, y el desarrollo de la fuerza para apoyar y sostener la columna vertebral.

Un programa de ejercicio o fisioterapia se realiza mejor como una serie de ejercicios controlados, graduales y progresivos. Para quienes no pueden participar en tratamientos activos debido a un dolor intenso, puede recomendarse la terapia acuática. La flotabilidad del agua es especialmente útil para los ejercicios que requieren levantar las piernas.

Antes de iniciar un nuevo programa de ejercicios, es aconsejable que los pacientes acudan primero a un especialista en columna vertebral que esté capacitado para desarrollar programas de ejercicios de espalda individualizados y para instruir a los pacientes en el uso de la forma y la técnica correctas para cada ejercicio. Los regímenes de ejercicios para la lumbalgia varían mucho, según el diagnóstico y el nivel de dolor del paciente.

Cómo curé mi enfermedad degenerativa del disco

La enfermedad discal degenerativa L5-S1 es una entidad patológica común, y se han considerado muchas intervenciones quirúrgicas para el tratamiento de esta condición. Según mi experiencia, las indicaciones son el factor más importante para determinar el éxito quirúrgico en el tratamiento de esta enfermedad.

El acceso al interespacio L5-S1 puede ser difícil debido a la presencia de la pelvis y la vasculatura abdominal. Las crestas ilíacas casi siempre interfieren con un abordaje lateral directo. Aunque es posible realizar un procedimiento de fusión lumbar transforaminal (TLIF) en este interespacio, según mi experiencia personal, la exposición suele ser limitada y más difícil de realizar. Se puede realizar una fusión lumbar posterior (PLIF) en el intervalo L5-S1 como forma de acceder posteriormente al disco intervertebral. Los retos de la PLIF a este nivel incluyen la retracción excesiva de los elementos neurales.    Un nuevo procedimiento, el AxiaLIF, hace uso de una técnica de tornillo de Herbert inverso para crear una fusión L5-S1 mediante un abordaje percutáneo. La extracción del disco, un componente clave de cualquier procedimiento de fusión intercorporal, es incompleta en todos los procedimientos excepto en la fusión intercorporal lumbar anterior (ALIF). El éxito de la fusión con cualquiera de estas técnicas exige una extracción de disco suficiente para permitir un crecimiento óseo suficiente de placa terminal a placa terminal.

Tratamiento de la degeneración discal L5-s1

El disco intervertebral es responsable de la fijación de los cuerpos vertebrales entre sí, proporcionando flexibilidad y absorbiendo y distribuyendo las cargas aplicadas a la columna vertebral. Con el envejecimiento, el disco experimenta cambios significativos en el volumen y la forma, así como en la composición bioquímica y las propiedades biomecánicas. Se cree que las hernias discales lumbares son el resultado de una degeneración anular que conduce a un debilitamiento del anulus fibrosus, dejando el disco susceptible de sufrir fisuras y desgarros anulares.1

Los síntomas de una hernia de disco lumbar a menudo pueden ser difíciles de distinguir de los de otros trastornos de la columna vertebral o de una simple distensión de la espalda. Para tratar eficazmente este trastorno, es fundamental realizar una historia clínica y una exploración física completas. También es importante conocer la historia natural de la hernia discal y la posterior radiculopatía, la probabilidad de mejora espontánea y la contribución de los estudios de diagnóstico por imagen o la derivación a un especialista en ortopedia. En este artículo se analiza un enfoque estandarizado para el diagnóstico y el tratamiento conservador de una hernia discal lumbar. Este enfoque conducirá a un uso más eficiente de los estudios diagnósticos y a una reducción de las remisiones innecesarias y de los procedimientos quirúrgicos ineficaces.

Ejercicios L5-s1 a evitar

Los discos vertebrales de casi todo el mundo muestran signos de desgaste a medida que envejecen. Sin embargo, no todo el mundo padece la enfermedad degenerativa del disco. En realidad no es una enfermedad, sino una condición en la que un disco dañado causa dolor. Los síntomas y la gravedad de esta enfermedad son muy variados.

Los discos son como amortiguadores entre los huesos de la columna vertebral y están diseñados para ayudar a la espalda a mantenerse flexible a la vez que resisten fuerzas terribles en muchos planos diferentes de movimiento. Cada disco tiene dos partes:

A diferencia de otros tejidos del cuerpo, el disco tiene muy poca irrigación sanguínea. Una vez que un disco se lesiona, no puede repararse por sí mismo, y puede establecerse una espiral de degeneración con tres etapas que parecen producirse a lo largo de 20 a 30 años:

La enfermedad degenerativa del disco se refiere a una condición en la que el dolor es causado por un disco dañado. La radiografía muestra los discos degenerados a la izquierda antes de la cirugía. A la derecha, una radiografía de los discos después de la cirugía tradicional de fusión espinal.

El diagnóstico se basa en la historia clínica y la exploración física, así como en los síntomas y las circunstancias en las que comenzó el dolor.  La resonancia magnética puede mostrar daños en los discos, pero por sí sola no puede confirmar la enfermedad degenerativa del disco.